El Cacique cestero enfrentó una exigente doble jornada en el Gimnasio Irene Velásquez frente a dos de los equipos más fuertes de la Liga Nacional, mostrando carácter, intensidad y un rendimiento que ilusiona pese a los resultados.
El Cacique cestero vivió una intensa semana como local en el Irene Velásquez, midiéndose ante dos de los rivales más exigentes del torneo: Leones de Quilpué y Universidad de Concepción.
El primer desafío fue frente a Leones, vigente campeón de la Liga Nacional. Desde el arranque, el partido se jugó a un alto nivel, con parciales de 21-28 y 47-55 en la primera mitad. En el complemento, Colo-Colo logró acortar distancias (65-73), cerrando finalmente con un ajustado 85-88. Un encuentro muy disputado para el equipo de Menchaca, que estuvo a detalles de quedarse con la victoria. Una de las figuras fue Jevon Brown, quien encendió las alarmas tras sufrir una molestia en su tobillo derecho, quedando en duda para el siguiente duelo.
El segundo encuentro de la semana se disputó el sábado ante Universidad de Concepción, nuevamente en el Irene Velásquez. Colo-Colo comenzó sólido (17-15), pero la visita logró imponerse progresivamente con parciales de 27-36 y 48-53, sellando el marcador final en 60-74 a favor del conjunto penquista.
Más allá de los resultados, el balance es positivo. El equipo albo mostró personalidad y competitividad, enfrentando de igual a igual a dos de los principales candidatos al título. Considerando que Colo-Colo inició su preparación más tarde y sin grandes nombres en su plantel, el rendimiento exhibido deja buenas perspectivas de cara a lo que viene.
Ahora, el Cacique ya pone la mirada en sus próximos desafíos: visitará a Universidad Católica y luego recibirá a Boston College en el Gimnasio Irene Velásquez, en una nueva oportunidad para seguir consolidando su juego.





