Porque debemos dotar al Club de instancias que posibiliten una mayor participación y canales sólidos de democracia institucional. Es necesario complementar la Asamblea General con espacios alternativos de discusión y participación activa para socios y socias, además de diversificar las atribuciones de la masa societaria en temas de gestión institucional.
Porque debemos robustecer la legitimidad del Directorio Nacional ante los socios y socias. Hoy contamos con perfiles dirigenciales poco definidos, mecanismos de validación precarios y herramientas de control poco eficientes para que los socios y socias puedan fiscalizar la labor dirigencial.
Porque debemos actualizar nuestra estructura organizacional. Actualmente existen figuras institucionales en desuso, mientras que otras instancias, como los Departamentos o Comisiones, cuentan con una precaria reglamentación que dificulta su correcto funcionamiento y proyección a largo plazo.
Porque necesitamos proyectar un CSD Colo-Colo moderno y preparado para los desafíos del futuro. Como socios y socias tenemos el deber de cimentar una institución sólida, incorporando principios de equidad en la participación, profesionalismo en la gestión institucional y la transparencia como virtud de un buen gobierno.
Porque debemos fortalecer el funcionamiento de los Órganos Administrativos del Club. Actualmente, solo el Tribunal Calificador de Elecciones cuenta con un reglamento interno. Debemos avanzar hacia normalizar el funcionamiento del Tribunal de Ética y Disciplina y de la Comisión Revisora de Cuentas, con un marco institucional definido y procedimientos que faciliten su actuar al interior del Club adecuándose a la realidad institucional actual.